
Como es
normal para entrar en el gimnasio tienes que cumplir una serie de normas como
el llevar ropa adecuada (no se puede ir
en pelotas por muy “mazao” que estés), calzado deportivo exclusivo para el
interior de la sala (para no traerte barro o alguna “mina” de perro por
ejemplo) y el uso de toalla para el sudor… Lo de la toalla digamos que es más
preventivo que otra cosa, lo suyo sería ir con una manta o algo de similar
tamaño, porque la toalla da hasta donde da… te subes en una máquina pones la
toalla en el respaldo y no dejas ni una gota de sudor… no lo dejas en el
respaldo, pero igual el asiento lo has dejado empapado, porque no sé qué pasa
pero el culo suda tanto como la espalda… en ocasiones incluso más, de hecho yo
hay máquinas que no sé dónde coño poner la toalla… ¿¿¿culo o espalda???... por
no decir ya las manos, asique acaba tu genética y la de los demás repartida por
todo el gimnasio…
Los
espejos son una parte fundamental en los gimnasios, sin ellos no seriamos nada…
te sientas en una máquina, empiezas a levantar peso y tienes que poner cara de
esfuerzo extremo, da igual si estás levantando 5, 15 o 70 kilos lo importante
es que el espejo refleje la cara de un tío al que un pitbull le está mordiendo
los huevos, ya si consigues hinchar vena de cuello eres un crack!!!. También en
los espejos la gente mira sus “progresos”, y ves como la peña empieza a enseñar
bíceps ante el espejo, como si no se lo trajesen ya mirados y remirados de
casa, otros disimuladamente se levantan la camiseta para ver si sus abdominales
siguen estando ahí o se han fugado en los últimos 30 segundos que no los
miraron… Se nota si están satisfechos con sus “progresos” cuando el espejo
devuelve una sonrisa multiorgásmica.
En el
gym todo son comparaciones, y si tú haces 15 repeticiones yo hago 35, lo suyo
es que cuando cojas una máquina que acaba de abandonar otro, si la ha dejado en
20 kilos tú le metas 25 ¡aunque te partas las piernas!, no puedes ser menos que
el anterior porque la gente está “vicheando” y tu hombría no puede quedar por
los suelos…. También se “vichea” mucho en cintas corredoras, bicis o elípticas,
hay que hacer más kilómetros, quemar más calorías y conseguir una frecuencia
cardiaca menor que tu rival…. La peña se harta de tanta mirada y acaba posando
la toalla encima del display tapando los resultados, truco anti-voyeur.
Y ya el
súmmum de las comparaciones se concentra en los vestuarios/duchas, y bueno… lo
de siempre… hay comparaciones que son odiosas y otras que te aumentan la
autoestima… Tampoco es que quieras mirar ni comparar, es que no se puede
evitar, a no ser que te cambies o que te duches con los ojos cerrados… Como sea
“hora punta” el vestuario es un campo de nabos…. Por regla general los que se
muestran más despendolados en los vestuarios son aquellos con mejor escaparate
corporal, más recatados suelen ser los tirando a “cuerpo escombro” aunque hay
excepciones (ley de la superficialidad de Frívolo año 1960 D.C).