Observadores Onanistas

miércoles, 4 de febrero de 2015

Entrenamiento por los Madriles.



Aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, que el Esla es un afluente del Duero y que yo estoy pasando un fin de semana en Madrid, decido calzarme las zapatillas y pegarme una “pateadita” por el asfalto de Carlos III.

Es un entrenamiento más, no tengo fijada una ruta ni un tiempo establecido aunque si me gustaría estar al menos una hora… Iré por donde me apetezca, a donde me lleven mis pies, mientras mis pulmones mis piernas y mi corazón se sientan cómodos, es para disfrutar, no estoy en modo competición, paladear otras vistas diferentes de las habituales, respirar otros aires, quemar mis reservas de glucógeno y liberar endorfinas (cada uno se droga cuando quiere y como quiere).

Empieza mi carrera al final de Bravo Murillo, con una calle prácticamente desierta, es primera hora de la mañana del domingo, me acerco a la enorme rotonda de PlazaCastilla, me veo reflejado en los oscuras cristaleras que envuelven las inclinadas torres de Kio, a lo lejos, casi al final del Paseo de la Castellana veo las monstruosas (por lo enorme) construcciones de Florentino y me dirijo a su encuentro, la verdad que me fascinan las muy cabronas, paso la Torre Cepsa (me cago en Norman Foster), paso la Torre PwC, nuevo sueño… alojarme alguna vez en el Eurostars Madrid Tower, Paso la Torre de Cristal y ya me empieza a pasar factura el cuello de tanto mirar hacia arriba, bordeo los 230 metros de la Torre Espacio para encontrarme con el Hospital Universitario de la Paz.

Continuo por la Avenida Monforte de Lemos dando la espalda a las 4 enormes torres, se van empequeñeciendo mientras giro en Ginzo de Limia para adentrarme en el parque que transcurre por Sinesio Delgado, por fin cúmulo de árboles, tierra, hierba, canchas deportivas… cruzo la carretera para adentrarme en otro parque o quizá sea el mismo, en cualquier caso hay que cruzar para volver al pulmón urbanita, al verde, a los senderos de tierra que transcurren paralelos a la calle Villaamil.
 
Retornan las aceras de baldosas en Marqués de Viana, cruzo Bravo Murillo y me dan ganas de comprarla, niñez de monopoly… bajo Sor Ángela de la Cruz y me reencuentro con el Paseo de la Castellana, son casi ya 10 km pero voy muy a gusto, ancha es… “La Castellana” tiro para abajo, Ministerio de Defensa, Torre Europa, Nuevos Ministerios, Plaza de Colón.

Empiezo en el Paseo de Recoletos con el Museo de Cera y la Rana de la Suerte a las puertas del Casino Gran Madrid, doy con Plaza Cibeles, la diosa orgullosa y tranquila reposa en su carruaje tirado por leones, a mi derecha queda el blanco nuclear del Palacio de Cibeles, el sol juega a tocar los huevos entre las torres de Palacio interrumpiendo mis miradas.

Toca regresar lo andado, o corrido en este caso, las puertas abiertas de la Biblioteca Nacional en pleno domingo, el Hard rock café me sitúa de nuevo en el Paseo de la Castellana, la Escuela de Ingenieros, el Santiago Bernabéu, llevo prácticamente 20 km cuando me vuelvo a encontrar con la Puerta de Europa, que me va a hacer de meta volante, porque ahora mismo no me apetece parar, mi techo estaba en 21 km y siento que hoy puedo derribarlo… Recuerdo que un poco más adelante hay un puente peatonal por encima del tráfico de la Castellana, siempre que paso con el coche me han dado ganas de subirme, ¿Por qué no?, merece la pena, buenas vistas.

Vuelvo por tercera vez a Plaza Castilla, con estos kilómetros en las piernas no sería prudente alejarme ya demasiado de mi zona, y ni corto ni perezoso me marco un running por el abarrotado rastro de la Avenida de Asturias, baraaaaaaaato el kilo de bragaaaaas oiiiiiiiiiigaaaaa!!!!, vuelvo también a cruzarme los 2 km de parque del principio, para poner fin a mis correrías en la calle Ceuta.



Finalmente han caído 25 km y 2 horas y media quemando calorías, ya sé que no son números de Keniata, son números de runner de 3ª regional, pero yo estoy muy contento y muy orgullo de mis números….. Madrid, Madrid, Madrid….








miércoles, 14 de enero de 2015

Preparando la Maratón.



Mucho ha cambiado mi vida desde que decidí correr una Maratón… Las anteriores carreras; 10 km y 21 km (media maratón) las hice de forma autodidacta, pero considero que 42 km son palabras mayores, esto ya no es ningún juego de niños, en las maratones llega a morir gente….

Mi primer paso consistió en buscarme un preparador físico, necesitaba alguien que me asesorase, con experiencia deportiva, alguien que me elaborase un plan de acción, una rutina, alguien que me hiciese un seguimiento y valorase mi evolución, y en ello estamos….

Llevo 9 semanas de entrenamiento y como decía al principio he tenido que hacer muchos cambios y aprender nuevas cosas:

  • Ejercicios; Antes salía a correr “a pelo”, me calzaba las zapatillas y a correr… ahora hago ejercicios de Calentamiento antes de las carreras, estiramientos después e incluso algunos intercalados que pueden ser preventivos para evitar lesiones.

  • Nutrición; No es que haga dieta, pero sí tengo que vigilar lo que como, he tenido que corregir ciertos hábitos, incluir alimentos que son importantes para la carrera y excluir otros o al menos disminuirlos por ser nocivos, con la tontería y el ejercicio me he quitado de encima entre 8 y 10 kilos que además de sobrarme me estorbaban para correr, fuera lastres!!!.

  • Analíticas: Todo tiene que estar en su sitio, azucares, hierro, etc, etc … ni de más ni de menos, cada 2 meses análisis de sangre.

  • Carrera: Salgo a correr entre 2 y 3 días a la semana, según la programación que me va dando mi entrenador, que importante es la constancia!!! Antes salía solo cuando me apetecía….

  • Pulsómetro: Nunca había hecho uso de esta herramienta, ahora lo hago cada vez que salgo, me permite controlar la intensidad del entrenamiento, incluso a veces se me pide entrenamientos dentro de unos ritmos más intensos o más bajos.

  • Gimnasio: Porque no solo de correr vive el hombre… me ha tocado apuntarme al gimnasio y voy entre 2 y 3 días a la semana, la importancia de esto es fortalecer músculos que luego vas a usar en la carrera, y que son casi todos… porque corriendo vas a tirar de piernas, de tronco, de espalda, brazos… asique sala de máquinas y repeticiones, repeticiones, repeticiones….

  • Descanso; Si se le da importancia al entrenamiento, también se le da importancia y mucha al descanso, he tenido que “obligarme” a descansar mis horas a diario y por supuesto entre semana también tienen que existir días de inactividad deportiva.

Aún con todo lo que hagas, con todas las ganas que le pongas, con todo lo que te esfuerces siempre existen piedras en el camino y yo me he tropezado con la primera... “Lesión del tracto Iliotibial” decir esto es igual a decir dolor, mucho dolor, dolor que comienza al empezar a correr y que al rato te hace imposible continuar, hasta ahora lo tenía controlado con ibuprofeno y hielo al finalizar los entrenos, pero las lesiones o las tratas bien o te comen… en el momento actual el dolor ha traspasado los entrenamientos, y hay dolor al andar, al subir y bajar escaleras, al levantarme, sentarme o cualquier tipo de incorporación en el que haya que flexionar la rodilla, hay dolor, mucho dolor a primera hora de la mañana y literalmente levanto la pierna con los brazos porque la rodilla dice que no quiere funcionar…

De momento se me ha prohibido tajantemente correr, y estamos valorando todas las opciones posibles, entre ellas ejercicios de flexión y extensión y este viernes fisioterapia, lo próximo será un estudio de la pisada por si necesitase hacer uso de plantillas correctoras.

Lo que de ningún modo me apetece es rendirme, esto no me va a servir de excusa para tirar la toalla, mi cabeza está “on fire” y no me da la gana que mi rodilla lo eche por tierra… Seguimos en la lucha… Soy un 1% de Inspiración y un 99% de Transpiración!!!.