Observadores Onanistas

miércoles, 20 de agosto de 2014

El valor de las NO cosas.



Sería alucinante tener una mansión, una casa enorme, con un diseño exclusivo y equipada con lo más de lo más, como las de las estrellas de futbol, como las que abren sus puertas a la revista “Hola” y nos ciegan con el brillo de su pompa y su rimbombancia, pero de que me serviría si no estás en ella, si no me cruzo contigo en sus pasillos, si no noto tu presencia… Me da igual si la casa es roja, de segunda división o de tercera regional, si tiene césped o cardos, de adobe o de ladrillo, si estás cuando haces falta me da igual que mis “lobos” soplen intentando derribarla.

A la vista está que el tamaño importa y exporta y cuando de pantallas se trata cuanto más grande mejor, 50, 70, 90 pulgadas o un proyector de cine, que tenga trinitrón, flatrón, quattron o zincpiritione, visualización 3D y 24 millones de subpíxeles, pero yo quiero verte a ti, en directo, sin trucos y sin efectos digitales, que la realidad supere a la ficción… aunque sea en blanco y negro, mi cine son tus películas.

Una consola estaría bien; PlayStation 4, XBOZ 720, lo último de lo último, recién sacadas del horno de los videojuegos, con amplias funcionalidades y máxima potencia… más tú ya sabes a que juegos quiero jugar yo… para otros los mandos plásticos y fríos, llenos de botones y colorines, no hay mejor tacto que el de la piel a temperatura corporal.

Lo que más me pone es un buen equipo de sonido, con brutales SubWoofer, Dolby Pro Logic, Surround, sonido envolvente… pero me pone aún más escuchar tu voz al levantarme, el primer sonido del día… oírte cantar…. Me da igual si cantas como el culo!!! No soy el director de la academia de Operación Triunfo.

Podría tener un móvil de ultimísima generación, con pantalla de 5.7 pulgadas y full HD, cámara de 41 megapíxeles y Flash Xenon, función manos libres, activación y uso por voz, con reconocimiento de huella dactilar y escáner radiológico, sin embargo al mío ya llegan tus mensajes demostrando que te acuerdas y te preocupas por mí, que estás al otro lado incluso cuando no estamos cerca, no puedo menospreciar la potencia de un mensaje cuando empleas tu tiempo para mandármelo. 

Los perfumes caros dicen que vienen en envases pequeños, no obstante opino igual que el protagonista del libro "El perfume" (Patrick Süskind), las grandes esencias están en el interior de cada uno y estas por mucho que lo intenten ningún perfumista será capaz de reproducirlas jamás, quiero que la tuya me la dejes impresa en mis sábanas, en mi almohada…

Sería la leche tener un Porsche, un Ferrari, de pequeño siempre soñaba con el Lamborghini Diablo, con todos los extras…. Y ahora caigo en la cuenta de que eres tu quien me pone de 0 a 100 en 3 segundos, de que tu calor no lo podría proporcionar ningún asiento calefactante, y de que me quedan muchos kilómetros de recorrer contigo.




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